jueves, 8 de octubre de 2009

PRENSA Nº 1103



MUJERES QUE LUCHAN
De Kraft a los hospitales tucumanos

Los micros que están llegando a Tucumán traen la fuerza de una gran lucha.
Vienen las obreras de Terrabusi Kraft, que están batallando por su organización obrera y su condición laboral.
Llegan las mujeres piqueteras, que enfrentan en los barrios dos flagelos: el del hambre y el de los punteros oficiales.
Con ellas, estarán las compañeras que desafían a las mafias capitalistas de la trata de personas.
Y las madres de los pibes asesinados por el gatillo fácil.
¿Quién las va recibir en Tucumán?
Nada menos que las compañeras enfermeras, médicas, trabajadoras de la salud.
Ellas se han jugado a fondo contra el derrumbe de sus salarios, de sus condiciones de trabajo y de sus hospitales.
Al pie del micro, estará también el movimiento de lucha contra otro régimen de impunidad y negociados. El que se cobró la vida de Paulina Lebbos y tantas otras jóvenes.
El movimiento de la mujer se ha forjado en la lucha contra la violencia de los capitalistas en las fábricas; de los explotadores sexuales; de los opresores del clero, del Estado y de sus aparatos de represión.
La etapa que se abre vendrá signada por luchas cada vez más extendidas y resueltas.
De cara a la crisis capitalista, la receta del gobierno y sus opositores no difiere: mayor presión patronal contra los convenios, mayores despidos, más carestía y tarifazos; liquidación de los presupuestos sanitarios y educativos.
La mujer es el eslabón más débil de esa escalada contra los explotados.
La respuesta está en Kraft, en los hospitales tucumanos. En todas las luchas que se abren camino desde abajo. Ese gran movimiento exige una orientación independiente del Estado, del capital y sus partidos, de las burocracias del clero y de los sindicatos.
Compañeras, ¡adelante!

lunes, 17 de agosto de 2009

LA DERROTA DEL TARIFAZO

No es todavía para cantar victoria, pero el recule con el tarifazo del gas y la luz es una importante victoria popular.

La anulación solamente elimina el cargo fijo, o sea que deja en pie un aumento de casi el 60-90 por ciento, pero el pueblo ha forzado al gobierno a ceder ante los primeros pasos de la movilización popular.

Ahora habrá que ir por la anulación total.

El golpe propinado por el pueblo crece en su importancia apenas se entiende que el tarifazo es un punto en común del gobierno y la oposición de Macri, el Acuerdo Cívico o De Narváez, pues ambos sectores coinciden en la urgencia del retorno incluso al FMI. Ese ‘retorno’ pasa por tarifazos aun mayores al que se acaba de frustrar.

No lo olvidemos ni por un momento.

Oficialistas y opositores acabaron acordando la eliminación del cargo fijo como un recurso último para salvar el resto del aumento tarifario.

Se ha creado una situación de crisis, porque ‘ellos’ no han podido imponernos su política, pero ‘nosotros’ estamos lejos de obtener satisfacción a nuestras necesidades y aspiraciones.

La anulación del tarifazo ha puesto en crisis a la ‘transición’ posterior a la derrota de los K, el 28 de junio, porque ha quedado en evidencia que si la oposición sojera intenta imponer su política sufrirá un escarmiento.

Esta crisis explica que los canales de television o los diarios llenen sus espacios lamentando que el tarifazo no hubiera comenzado mucho antes para que fuera ‘gradual’.

La anulación de los últimos tarifazos de la luz y el gas no sólo constituye una victoria popular. Delata también el completo empantamiento del gobierno y del ‘establishment’ opositor.
Asistimos a la etapa final de una crisis que, desde el punto de vista político, confronta a dos polos de la misma clase capitalista. Para sacarla de este empantanamiento, es necesario multiplicar los esfuerzos por una organización política independiente de los trabajadores.

Derogarlo por completo

La verdad sobre el tarifazo

¿Es verdad que el Congreso se dispone a "derogar el tarifazo"? El proyecto de la oposición propone suspender la vigencia del decreto 2067/2008, que establece un cargo fijo sobre cada metro cúbico consumido para financiar las importaciones del fluido, pero deja pasar el otro tarifazo, los aumentos sin los cargos que vienen produciéndose desde el año pasado.

El gas natural importado de Bolivia es producido por los mismos pulpos que lo extraen en Argentina (Repsol, Petrobras), lo cual explica por qué les convino vaciar las reservas comprobadas de gas. Este invierno, ese cargo fijo aumentará un 76% sobre el valor del m3 que paga una familia que consume más de 1.250 m3. Después del 31 de agosto, este tarifazo regirá para todas las categorías de consumidores.

Respecto del "otro" tarifazo, o sea, los aumentos en la tarifa "pura", sin cargos, y para esa misma categoría de consumos, la Resolución 566/2008 del Enargas incrementó el valor del m3 consumido en más de un 50%. Esa norma alteró también las "categorías" de usuarios según el consumo anual, lo que implicó, en los hechos, aumentos aún mayores. En este caso, fueron afectados todos los consumos superiores a los 1.000 m3 (un hogar con cocina y dos estufas medianas, supera ese nivel). Según el gobierno, el "cargo fijo" que el Congreso pretende derogar alcanza al 20% de los usuarios, pero este otro tarifazo alcanza a más del 80% de los usuarios (ver cuadro).


m3 en jul/08 m3 en jul/09 "cargo fijo" aumento %
Consumo anual $ $ $ tarifa "pura" tarifa + cargo
menos de 800m3 0,14 0,14 0 0 0
800 a 1000 0,14 0,2 43%
1000 a 1250 0,14 0,2 0,05 43% 78%
1250 a 1500 0,16 0,25 0,135 56% 141%
más de 1500 0,16 0,25 0,19 56% 175

Todos los impuestos nacionales y provinciales que se aplican a la tarifa aumentan, en su monto, la significación de estos tarifazos.

Los aumentos en el m3 consumido (tarifa "pura") fueron dispuestos en virtud de los acuerdos de "normalización del precio del gas en boca de pozo", que el gobierno suscribió con los monopolios petroleros. Esa retribución adicional estuvo asociada a compromisos de mayor extracción. Pero la producción de gas continuó cayendo en el año 2008. O sea que la "normalización" de los precios concluyó en otra estafa de las petroleras y el Estado contra trabajadores y consumidores.

Las negociaciones del Congreso sólo afectan al "fondo fiduciario", o sea a la caja para la importación de gas. Pero dejarán inalterados los aumentos del 60% en la tarifa, que afectan a casi todos los usuarios residenciales. El movimiento de lucha contra los tarifazos debe exigir, por ello, la derogación integral de todos los tarifazos del último año, sean cargos fijos o aumentos de tarifa; la apertura de los libros de las empresas y la nacionalización de todo el sistema gasífero -producción, transporte y distribución- bajo la gestión de sus trabajadores.

Marcelo Ramal

La crisis del fútbol

"Retenciones" a Clarín, Grondona votó "positivo"

El fútbol argentino ha entrado otra vez en crisis: los clubes suman una deuda que ronda los 700 millones de pesos. La crisis reedita una pelea política que todos los argentinos, les guste o no el fútbol, ya conocen de memoria: la del enfrentamiento del kirchnerismo con la oposición sojera.

Para que los de la Mesa de Enlace no crean que las retenciones se aplican sólo a la soja, ahora el gobierno se las aplicó al diario que las defendió en la llamada ‘crisis del campo’. Pero no del 35 sino del 100%. La crisis consiste en que se gestó un frente único de la AFA, las dirigencias de los clubes y el sindicato de futbolistas agremiados para arrancarle más plata al grupo Clarín –que es el dueño de gran parte de la verdadera patronal del fútbol nacional que es la Televisión–, pero que terminó con la rescisión del contrato de la AFA con el multimedios.

Los clubes del fútbol se han transformado en un campo de enriquecimiento de decenas de dirigentes inescrupulosos, que ocultan las verdaderas transacciones con los jugadores, evaden impunemente los impuestos y no pagan los aportes jubilatorios a los jugadores y a los empleados de esos clubes. Tampoco presentan los balances de sus cuentas en la AFA; ni la AFA se las pide. Las deudas de los clubes con el fisco rondan los 300 millones de pesos, casi la mitad de la deuda total.

Del fútbol lucran también los comisarios de la Federal y de las policías provinciales, recaudando inmensas cantidades de dinero por “adicionales” para “salvaguardar”los espectáculos, en algunos casos, más del 50% de las entradas de cada partido.

Además, roba la AFA, que es la que recoge y reparte toda la plata del fútbol y la que había establecido un acuerdo increíblemente leonino con TyC Sports hasta 2014 por la totalidad de los derechos televisivos de todas las divisionales del fútbol.

Como en la película “Nueve Reinas”, los estafadores son todos, y entre todos han hundido al fútbol.

Barranca abajo

La caída en picada de las ventas rutilantes de jugadores argentinos al fútbol europeo barrió la ficción de que el festival de estafas podía continuar y ha colocado en rojo definitivo las cuentas de los clubes.

Los mercados actuales de la exportación de futbolistas argentinos son Rusia, los Emiratos Arabes, los griegos, los rumanos y hasta los mexicanos. Estos compran por la décima parte del dinero que pagan los clubes de primera división de España, Italia e Inglaterra, y además compiten con Argentina en el envío de jugadores a las grandes ligas.

Hoy, en la Argentina, los jugadores no sólo se venden mal. Además, las operaciones en negro de los dirigentes y los “representantes” de los futbolistas, así como la venta de “proyectos” de jugadores a precio vil, achican aún más los ingresos reales a los clubes. Así las cosas, ya no se pueden mantener más los planteles profesionales ni los estadios, ni pagar la “seguridad” de los espectáculos.

Bajo el signo de la improvisación

El parate del fútbol es un problema político mayúsculo para un gobierno en crisis, al que algunos quieren sacar antes de tiempo. Ya la Afip –que no tiene empacho en desalojar deudores, hipotecar propiedades y mandar preso a quien no cumple con los impuestos leoninos– les ha ofrendado a los dirigentes de los clubes, por orden del gobierno, un “pacto fiscal” para arreglar una deuda de 300 millones pesos con el fisco. Es dinero suficiente para que algunos dirigentes estén varios años tras las rejas.

El impresentable Grondona pidió, para “seguir tirando”, el enésimo escolaso –un Prode como fuente de recursos para el fútbol, algo tan alevoso que hasta el gobierno duda en otorgar, entre otras cosas porque el Prode es parte de los juegos del pasado. Hoy existe un verdadero festival de quinielas, quinis, lotos, bingos, hipódromos y casinos, que funcionan de continuo los 365 días del año para todos los gustos, sin esperar una apuesta que una vez por semana le brindaría el Prode.

Fuente inagotable de ingenio para las maniobras, Grondona lanzó otra propuesta. Planteó que se aumente 12 pesos el abono de los cables y que los partidos no sean más codificados. La cuenta del cacique de la AFA es que si a seis millones de abonados les sacaban 12 pesos, se juntaban 72 millones mensuales (que, por supuesto, la AFA sería la encargada de repartir).

La negativa de la TV-Clarín de transferir un aumento de los precios del abono empantanó las cosas. Entonces, el gobierno amenazó con una salida a lo Guillermo Moreno, proponiendo que la AFA desconozca el contrato usurario que el mismo Grondona hizo con TyC hasta 2014 –y que sea el Estado el que “compre” el paquete del fútbol– y Canal 7 el que tenga el patrimonio de su televisación.

Los de TyC Sports ven un nuevo caso de ‘expropiación’ – como el de las AFJP– y el fin del fabuloso curro que han armado con el propio Grondona. La TV recibía 304 millones de pesos, se quedaba con 92 limpios y el resto se lo daba para que lo repartiera la AFA. Pero estas cifras subían al doble y al triple cuando se suman las ganancias de los partidos televisados de Argentina a varios países de América, las copas sudamericanas, libertadores, torneos de verano, de recesos, copas América, mundiales, más las ganancias de los propios canales televisivos como TyC Sports y Fox Sports.

El presidente de TyC Sports ha salido después de años de roscas con la AFA a denunciar al gobierno por hacer un pacto con Grondona. Los periodistas más forros del grupo Clarín, deshonrando a los verdaderos periodistas, se acuerdan ahora de que hay que “defender y honrar los contratos con la TV” hasta 2014. Sus patrones les han dicho que “jueguen fuerte”.

Una estatización trucha

Esta “estatización” es trucha, pues significará, por un lado, que el Estado comprará la deuda de 300 millones que los clubes tienen con el propio fisco; por otro lado, que deberá pagar a la policía que se lleva más de la mitad de las recaudaciones. El gobierno ha llegado a la conclusión de que puede administrar las fabulosas ganancias que el fútbol da a la TV, aliándose con otras patronales televisivas (Avila) y, de paso, asestarle un golpe fuerte a la estructura de poder político que tiene Clarín –uno de los arietes de la oposición.

Con la rescisión del contrato con TyC, el fútbol comenzará el 21 a los “ponchazos”, hasta que se rearme una estructura técnica de televisación que a los pulpos de la TV les ha llevado años montar. Vendrá entonces la entrada de otras patronales al negocio televisivo y la “borocotización” de TyC Sports y de muchos periodistas deportivos “especializados”. Grondona ya les está diciendo a éstos que se abran del grupo Clarín y que los privados seguirán televisando, pero claro... sin Clarín. Avila, el inventor de todo el esquema de TyC, ya ha salido a ofrecerse para la tarea.

El espectáculo debe continuar. Seguirá sin culpables la inmensa corruptela de dirigentes y representantes de los clubes y con la continuidad del ya interminable Grondona, que con su voto “positivo” (aunque parezca increíble) se ha puesto el traje de “nacional y popular”, después que hipotecó el fútbol argentino al mejor postor. Repite así el recorrido que siguieron los propios K desde su temprano menemismo.

La decisión de rescindirle el contrato a Clarín es claramente una medida popular para los hinchas. Pero es una salida a lo Kirchner, que terminará beneficiando a otros sectores patronales que armarán su negocio. El actual gobierno no puede rescatar ni salvar al fútbol, cuando no salva la salud, la educación ni la vivienda de los trabajadores.

Las decisiones públicas son siempre políticas. Reorganizar el fútbol y atacar esos grandes intereses es una tarea no lejana, pues el fútbol argentino ya ha tocado fondo. Nada hay más popular que el fútbol para los trabajadores. Encontrar una salida a su crisis no es una tarea de un gobierno que está en el final. Es una tarea de socialistas.

Juan Ferro

martes, 14 de julio de 2009

Prensa Obrera Nº 1090. Nota de tapa y Editorial.



Ni bien terminaron las elecciones, las grandes patronales se abalanzaron para plantear sus reclamos.
Resulta claro que interpretaron los resultados de las urnas a favor de sus intereses.Los sojeros piden que se bajen las retenciones a la exportación.
Los industriales, que se les paguen las deudas por subsidios o descuentos de impuestos y, por sobre todo, que no se reanuden las paritarias.
Las empresas de servicios quieren el tarifazo.
Los bancos y los acreedores internacionales reclaman que se normalicen las estadísticas para poder cobrar a pleno la deuda del Estado que se indexa o ajusta por inflación.
¿Y los trabajadores?
Moyano solamente se interesa por colocar a su gente en los ministerios de Salud y de Transporte.
Yasky finge animarse con un llamado a ‘abrazar’ el Congreso.
Mientras tanto, la desocupación llega a los dos millones de trabajadores, las fábricas cerradas no tienen salida, los salarios se deterioran, los despidos continúan.
La gripe A golpea social y económicamente a los más humildes y pone de manifiesto el derrumbe de la salud pública –luego de los cinco ‘rugientes’ años de ‘crecimiento chino’.
La crisis sanitaria desatada por la gripe A demuestra la incompatibilidad entre el capitalismo y la seguridad social y la salud pública.
Necesitamos poner en el centro del escenario nuestras necesidades y reclamos:
• cobro integral de los salarios por suspensiones o cierres ocasionados por la gripe; anulación de todo descuento por presentismo.
• cese del pago de la deuda pública y transferencia de esos fondos al sistema de salud pública;
• gratuidad de los medicamentos para los trabajadores;
• reanudación inmediata de las paritarias con delegados electos en asamblea;
• no a despidos o suspensiones, reparto de las horas de trabajo al cien por cien del salario;
• un seguro al parado del 82% móvil;
• que jubilados y trabajadores dirijan la Anses, 82% móvil para los jubilados;
• expropiación de toda empresa que cierre;
• cancelar las concesiones a las empresas mineras, preservar los glaciares y el medio ambiente de los flujos de agua;
• independencia de los cambios y recambios de gabinete, que se convoquen asambleas y congresos de bases de la CGT y la CTA para elaborar una salida anticapitalista a la bancarrota del capital.
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La teta de la Anses

Los diarios del miércoles, ¡incluso los oficialistas! (por ejemplo Página/12), no ahorraron su indignación ante las características que tuvo el cambio de gabinete: “autismo”, “enroque”, “más de lo mismo” fueron los epítetos que acogieron la noticia. Los más perturbados fueron los especuladores de la deuda pública, que esperaban una ansiada cesantía de Guillermo Moreno para apostar por la suba de la cotización de los bonos del Estado. Desde principios de año, la especulación con los títulos públicos dejó ‘rendimientos’ superiores al ciento por ciento.
En lo esencial, el nuevo gabinete pone de manifiesto que el gobierno ha decidido aferrarse con más empeño en ordeñar todavía más a la Anses, sea para pagar la deuda pública como para subsidiar y financiar a los grandes capitales en crisis. Amado Boudou, el nuevo ministro de Economía, ha sido –como jefe de la caja de los jubilados– quien convirtió a la Anses en una gran AFJP estatal. Se jacta, además, de invertir mejor la plata de los jubilados de lo que lo hacían los fondos privados. El sistema público, sin embargo, es un sistema de reparto, no de capitalización; es decir que no debería depender de la ‘calidad’ de las inversiones que se hagan con su dinero. El fracaso de las AFJP está vinculado con la anarquía de las operaciones capitalistas, sin que para ello importe si el inversor es ‘público’ o ‘privado’. El canje, por parte de la Anses, de letras del Tesoro, con plazos de medio año, por bonos que vencen en 2016 no testimonia una mejor gestión del dinero sino el vaciamiento a que está siendo sometida la Anses en beneficio de los capitalistas.
No es casual, entonces, la catarata de elogios con que refrendó la UIA la reunión que mantuvo con el mandamás de la Afip, en la cual obtuvo la promesa de cancelación de supuestas deudas del Estado con los industriales y los exportadores, sin la correcta investigación de su legitimidad –o sea de sub-facturaciones de exportaciones, sobre-facturaciones de importaciones y operaciones de fuga de capitales. La UIA es partidaria de ordeñar a la Anses hasta el último mango; lo otro que le interesa es que se mantenga la suspensión de las paritarias y que los aumentos de salarios sean mínimos.
La teta de la Anses, sin embargo, solamente puede ser exprimida si ocurre lo mismo con otras tetas, pues la crisis del capital privado es enorme: el Banco Central acaba de revelar que el endeudamiento privado no financiero es de cerca de 70 mil millones de dólares, con plazos promedio de vencimientos de un año y medio. Por eso, el ‘enrocado’ Boudou ya está pergeñando la madre de todos los ajustes –o sea, los tarifazos. Los ‘autistas’ quieren recuperar el superávit fiscal para pagar la deuda pública, por medio de un alza generalizada de precios de los servicios que hoy funcionan subsidiados.
Por cierto que todo esto solamente significa ganar tiempo, ¿pero qué otra cosa hacen los gobiernos capitalistas en el marco de una bancarrota sistémica? El gobierno quiere un acuerdo con el FMI, pero para eso quiere, primero, hacer un ajuste en sus propios términos (tarifazos) y negociar acuerdos con el Club de París y con los acreedores que no aceptaron la renegociación de la deuda en 2003. Según diversas informaciones, ya habría designado a la banca francesa Lazard Frères para encarar un acuerdo con el Club de París.
Ahora bien, sin Congreso adicto, sin PJ, sin ‘transversalidad’ y sin aceptación del progresismo (Solanas anunció futuros acuerdos con los sojeros Binner y Luis – Iveco – Juez), a los K sólo les queda como recurso de gobierno la burocracia de la CGT – incluso si debe chocar con la burocracia de Yasky, de la CTA. Por eso, le ha dado a un moyanista el control de Aerolíneas y, lo que es más importante, fulminó en 36 horas el nombramiento de un agente de las prepagas de Tucumán en la función de distribuir los excedentes de las obras sociales, donde terminó poniendo a un pollo del camionero. La tarea de Moyano y de Caló, de la UOM, es asegurar que los aumentos salariales salgan a satisfacción de las patronales y buscar una tregua con Techint.
El abroquelamiento de fuerzas de parte del gobierno también ha obedecido, con seguridad, al desarrollo de la crisis en Honduras, cuyo golpe es parte de una acción continental contra los países más o menos alineados o relativamente desalineados con el chavismo, entre los cuales se encuentran los K. Pero con este abroquelamiento, lo único que se propone el gobierno es sobrevivir mediante concesiones al conjunto del capital nacional e internacional –de ningún modo encarar un nuevo comienzo. El gobierno K marcha derecho hacia una crisis final (la derrota electoral del domingo 28 ha sido la penúltima posta del calvario kirchnerista).La bancarrota capitalista es más grande que los recursos y la capacidad política de los K. Las contradicciones dentro de la burguesía argentina operan como un límite para que opere en un frente único. Un ‘modelo’ sojero-exportador pondría fin a numerosos sectores capitalistas que dependen del mercado interno (produciría una valorización del peso y el abaratamiento de las importaciones). De todos modos, el precio internacional de la soja ha vuelto a la baja, como consecuencia de un cambio de tendencia de la especulación internacional. En las pasadas 48 horas, varias entidades patronales han repetido que no sería conveniente tocar las retenciones a la soja y que habría que limitarse a destrabar la renta para el trigo, la carne y la leche. La propuesta de los chinos de comprar una parte de YPF ha vuelto a poner al desnudo la fragilidad de Repsol, cuyos principales accionistas se encuentran en una carpa de oxígeno, alimentada por Rodríguez Zapatero, para evitar la quiebra. Todo el régimen energético de Argentina se encuentra en bemoles -pendiente de enormes deudas contraídas por el Estado con las generadoras.
Una lectura somera de los diarios, después de las elecciones, permite observar que lo que único que se discute es la agenda de los capitalistas -incluso Solanas ha coincidido en que lo prioritario es echar a Moreno “para dar certeza a las inversiones” (así se expresa el campeón de la defensa nacional de los recursos naturales). Sin embargo, la agenda de los trabajadores es más urgente que nunca: hay dos millones de desocupados (14% de la población activa); en el sur hay un gigantesco lock-out petrolero y una tendencia a la insurgencia gremial; los dos grandes ingenios azucareros de Salta están en huelga general; las fábricas que cierran no encuentran salida, salvo la victoria de los compañeros de Cive, del vidrio, en Córdoba; los salarios no se han recompuesto de la inflación; finalmente, las consecuencias sociales y económicas de la gripe porcina son devastadoras para los hogares humildes.
Tiene más vigencia que antes el planteo de que la crisis capitalista la paguen los capitalistas, y en primer lugar que se suspenda el pago de la deuda pública para aplicar los fondos a las necesidades que plantea la pandemia. Asimismo, necesitamos defender a muerte las paritarias, que en su mayoría han sido postergadas para la segunda parte del año. Las patronales quieren acabar con ellas y volver al régimen laboral de Menem-Cavallo.

Jorge Altamira

domingo, 5 de julio de 2009

Prensa Obrera Nº 1089


En La Nación, al día siguiente de las elecciones, uno de los voceros de las grandes patronales, Joaquín Morales Solá, anticipó que "ahora vendrá una etapa de sinceramiento que podría elevar de manera considerable el porcentaje de desempleados".
La voluntad de aplicar una política de ‘ajuste' fue, precisamente, la razón que tuvo el gobierno para adelantar la convocatoria a elecciones, y ha sido también el reclamo de las entidades empresarias y de los partidos patronales que ganaron el domingo pasado.
La reacción política contra el agotamiento del kirchnerismo ha sido capitalizada, por ahora, por la clase capitalista.
Más contundente que Morales Solá fue, el mismo día, uno de los principales voceros de la patronal, Julián de Diego, en El Cronista.
Denuncia, en medio de las paritarias metalúrgicas y de un inminente conflicto salarial con Techint, "un mapa verdaderamente caótico de las relaciones laborales (...); un deterioro singular de la negociación colectiva (...); el estado de rebelión en el mundo laboral (...); la reactivación del activismo en las empresas (...); los delegados que pasan a tener un protagonismo clave, por sí, y por el entorno de poder que crearon (...); el estado asambleario creado en muchas empresas líderes o con grandes dotaciones (...) Con estos fenómenos -concluye De Diego- se ha alterado sin dudas la paz social reinante en otras épocas".
Estamos frente a un claro programa de ataque contra la clase obrera, que está directamente relacionado con la salida que la burguesía impulsa frente a la bancarrota capitalista.El mismo De Diego es muy claro: "En el ámbito empresario sólo se escucha: bajó el nivel de facturación, la rentabilidad está comprometida, y frente a las dificultades de la cadena de pagos, tenemos problemas financieros".
Ni una palabra sobre la desocupación, que ya es de dos millones de trabajadores, o sea el 14% de la población activa, ni sobre las suspensiones ni sobre los bajos salarios.
Es que la salida capitalista implica más desocupación, más suspensiones y menos salarios -y, por lo tanto, más ‘caos en las relaciones laborales', más ‘rebelión en el mundo laboral', más ‘protagonismo de los delegados', más ‘estado asambleario'.
Llamamos a los trabajadores a prepararnos para una lucha social y política sin precedentes.Se ha venido abajo el precario arbitraje oficial en las relaciones laborales y se abre un período de ofensiva directa del capital contra los trabajadores.
Se inicia una nueva intervención del FMI, reclamada por la inmensa mayoría de los partidos que ganaron las elecciones del domingo pasado.
Pero también se inicia una etapa de intensificación de la crisis política y de la capacidad de gobierno de los capitalistas.
Por medio de la organización, debemos hacerles morder el polvo de la derrota.
Reclamemos asambleas generales y por lugar de trabajo a los sindicatos, para iniciar un plan de lucha contra los despidos y las suspensiones (por el reparto de las horas de trabajo sin tocar el salario y por la expropiación de toda empresa que cierre) y por la defensa de las paritarias, el aumento de los salarios y el 82% móvil para los jubilados.
Los planteos del Partido Obrero en la campaña electoral mostrarán toda su vigencia en la etapa que comienza y serán el instrumento programático de los trabajadores.

Gripe A. El Partido Obrero plantea:

1. Cese por 15 días de toda la actividad del país (como hizo México), ya sea laboral, comercial o educativa.

2. Aumento inmediato del presupuesto de salud para enfrentar la emergencia, bajo el control de los trabajadores de los hospitales.

3. Colocar el sistema de salud privado bajo manos públicas, utilizando todos los recursos disponibles para la atención del pueblo.

4. Incorporación del presentismo al básico, mientras dure la emergencia.

5. Que los salarios se paguen al ciento por ciento en caso de suspensión de actividades.


La Argentina es el tercer país por número de víctimas de gripe A (42 al 30 de junio) y por el aumento de casos. El diario La Nación (29/6) afirma que “los muertos serían más de un centenar y el número de infectados, más de 10.000”. El ausentismo escolar llega al 40% y el laboral, al 30%. Todos los especialistas coinciden en que las peores semanas son las que están por venir.Sin embargo, el Comité de Crisis formado por el gobierno está paralizado. No decretaron la emergencia sanitaria sino que dejaron librado el accionar a cada provincia. Ni el gobierno nacional ni los de las provincias, incluso aquellos que están en manos de sectores opositores, propusieron aplicar una política para enfrentar de raíz la epidemia.
¿Qué se debe hacer? Todos los especialistas coinciden en que el cierre de las actividades públicas en México logró frenar la epidemia. Habría que hacer lo mismo: limitar los viajes, montar cordones sanitarios, prohibir eventos masivos. De nada sirve suspender las clases si, por otro lado, la gente sigue viajando en medios de transporte abarrotados o si se estudia o trabaja en condiciones propicias para extender el contagio.
Pero si no se lleva adelante esta política es porque se prioriza la defensa de los intereses de los capitalistas. Para éstos cualquier suspensión de la producción equivale a dejar de ganar millones y millones de pesos. El gobierno prioriza los intereses de los capitalistas, no la salud de la población. Ni siquiera se ha tomado la medida elemental de incorporar, mientras dure la emergencia, los presentismos al básico. Si se suspenden actividades por la pandemia el salario debe ser pagado igualmente al ciento por ciento.
La epidemia de Gripe A muestra que el sistema sanitario argentino está en ruinas. En el Malbrán no hay reactivos específicos para esta enfermedad y el diagnóstico se hace por descarte. Las camas de las terapias intensivas y de neonatología de los hospitales porteños están colmadas al 100%. El Hospital de Campo de Mayo y el Policlínico Posadas -30% de sus internados tienen gripe A- decretaron por su cuenta la emergencia. La Asociación de Profesionales de Posadas informa que “no hay agua caliente, faltan camas y médicos, y los que hay están agotados, duermen como mucho dos horas por noche debido a la gran demanda”. En el hospital Notti, de Mendoza, dos médicos de guardia atienden un promedio de 300 pacientes. Esa es la norma en todo el país: una debacle. “No puede ser que no haya presupuesto ante una pandemia”, dice Horacio López, infectólogo de la Universidad de Buenos Aires (UBA).
Ante el derrumbe sanitario la única salida posible para enfrentar la actual situación es imponer que el sistema de salud privado pase a manos públicas, colocando todos los recursos disponibles que tiene el país disposición del pueblo. ¡No puede ser que existan clínicas cinco estrellas, con menú a la carta, mientras el pueblo se muere en las camillas porque no alcanzan los nebulizadores!
En cada lugar de trabajo y de estudio es necesario que los trabajadores se autoconvoquen para imponer un programa que nos permita defender nuestra vida y la de nuestra familia.

miércoles, 1 de julio de 2009

Comunicado del Partido Obrero

EL PO se moviliza mañana en repudio al golpe derechista en Honduras



Frente a los hechos de público conocimiento, por los que el Presidente Manuel Zelaya fue depuesto de su cargo por un golpe de Estado derechista, el día jueves 2 de Julio el Partido Obrero se concentrará en la avenida Córdoba y Callao a las 16:30 horas, para luego movilizarse a la embajada de Honduras con las siguientes consignas:


- Abajo el golpe de Estado derechista en Honduras
- Viva la rebelión popular del pueblo hondureño
- Restitución sin condicionamientos del Presidente Manuel Zelaya

sábado, 20 de junio de 2009

elecciones 2009

POR UN VOTO OBRERO Y SOCIALISTA



A medida que se acerca el domingo 28, no sólo crecen las chicanas, agresiones y escándalos característicos de la campaña electoral. También ganan terreno las evidencias de que la crisis económica y del régimen político se acerca a su apogeo.

Los aportes a la seguridad social de los trabajadores en blanco registraron una caída de 406.000 aportistas en los últimos ocho meses. Las cesantías de los precarizados han sido aún mayores. El consultor Ferreres, conocido por su "prudencia" para abordar la crisis, informa de una caída en la actividad económica del 8% para la primera mitad del año. En la provincia de Santa Fe han comenzado a cerrar grandes cadenas de comercio en las últimas horas, lo cual anuncia una quiebra generalizada de los famosos fideicomisos con los cuales las patronales y el gobierno financiaron el ‘repunte' del último quinquenio.

La Presidenta, sin embargo, se presentó en la OIT como abanderada de la lucha "contra los telegramas de despido" y de haber "colocado los recursos del Estado al servicio de la producción y del trabajo". El balance de esta política está a la vista... El kirchnerismo fantasea con llenar de créditos a los trabajadores, cuando éstos -bajo la picota del despido o la suspensión- , ni siquiera pueden pagar las cuotas de los préstamos pasados. Los subsidios y rescates a grupos capitalistas, que podrían superar este año los 15.000 millones de dólares, no alcanzan para contener el proceso de disolución económica. Los mismos grupos capitalistas subsidiados son quienes protagonizan la fuga de capitales. El superávit comercial, sostenido principalmente en una caída de las importaciones y, por lo tanto, por la recesión de la industria, ha sido enteramente devorado por la salida de divisas. Para que no le falten dólares a los que fugan, el gobierno "nacional y popular" acaba de anunciar la venta anticipada de las exportaciones de maíz y de trigo, lo que desencadenó, de inmediato, aumentos en los precios internos de estos alimentos. Mientras tanto, el 60% de los recursos de la Anses han sido colocados en este rescate sin futuro del Estado (pago de la deuda pública) y de pulpos capitalistas.

Una rara unanimidad se ha levantado a la hora de apoyar el saqueo de la Anses. Carrió saludó los subsidios de la Anses a la General Motors. Macri está pidiendo la plata de los jubilados para compensar la caída de la recaudación en la Ciudad. Aunque plata no le falta: ahí están las cajas de Ausa, el Banco Ciudad y las corporaciones del Sur y de Puerto Madero.

"Argentinización" y vaciamiento

A pocos días de los comicios, Kirchner llama a "la reestructuración del empresariado nacional", o sea a una pelea a muerte por un nuevo reparto del patrimonio estatal entre los capitalistas. "Cuando un amigo se va...", hay que acomodar al que viene. La Cámara del Petróleo acaba de denunciar que su rival, Repsol, paga dividendos y los retira al exterior (28 mil millones de pesos), en lugar de invertir la plata en exploraciones. Kirchner se ha hecho el zonzo porque con esos dividendos su amigo Eskenazi le paga a los bancos que le financiaron la compra del 15% de la compañía (La Nación, 6/5). Como es natural, esta política benefició también al otro accionista privado, el pulpo Repsol, que pudo embolsarse también sus dividendos. Este vaciamiento sin precedentes de YPF dio argumentos a la posibilidad de una "nacionalización consentida"; o sea, que Repsol se retire de YPF y venda sus acciones a la estatal Enarsa (o a otro amigo, Cristóbal López). Curiosamente, sería la nacionalización por la cual abogan el grupo Moreno, Proyecto Sur, Pino Solanas y Claudio Lozano, que han propuesto que Enarsa compre YPF "con las reservas de divisas del Banco Central". En el proceso electoral se entrecruza un violento choque entre pulpos capitalistas, que tiene que ver con el arbitraje que hará el Estado entre los diferentes intereses afectados por la quiebra capitalista.

Atomización política de la burguesía

El resultado electoral pondrá en evidencia una desintegración política que no tiene precedentes. Por de pronto, el gobierno pierde seguro, pero las elecciones no las va a ganar nadie, por la simple razón de que ninguna fracción opositora podrá reivindicar una victoria nacional. Reutemann o Binner, Luis Juez, Macri, Rodríguez Saá, Cobos podrán reivindicar el triunfo en su parroquia, pero nada más; los gobernadores kirchneristas se apuntan los resultados para ellos y lo mismo pasa incluso con los intendentes. Por si esto fuera poco, el Congreso dejará de tener vigencia hasta que entren en funciones, en marzo de 2010, los que sean electos el último domingo de junio. La camarilla gobernante deberá operar en una suerte de vacío político e institucional. En esto ha terminado la tentativa de "restaurar la política y el Estado", que proclamó la burguesía en su conjunto luego del derrumbe de 2002. Para el gobierno, las cosas podrían ponerse peores si se confirma la evidencia de que está retrocediendo en la provincia de Buenos Aires, y de que ‘el banquero solidario' saldrá cuarto cómodamente en la Ciudad (y esto sólo porque el quinto es el impresentable Ibarra).

Es decir que, después del 28, se viene un nuevo reparto de cartas y realineamientos políticos de inconfundible precariedad. De Narváez ya salió en punta a reclamar una elección interna en el peronismo, sin importarle que con eso deja a Macri en la banquina. Kirchner podría verse obligado a aceptar el reto, en el momento que le convenga, o en su defecto preparar una segunda luna de miel con su esposa (la colectora con los Sabbatella no lo lleva a ningún lado). La propuesta de De Narváez no deja de tener su gran carga de hipocresía, salvo que quiera hacer de cabo electoral de Reutemann, siempre que éste gane la elección santafesina.

Una victoria de Binner colocaría al gobernador ‘socialista' en la posición de piloto para fogonear la reconstrucción del Encuentro de Rosario, aquella ‘creación' del partido comunista y de Carlos Heller y la CTA, a fines de los '90, que incluía a Binner, Luis Juez, Stolbizer y Lozano - o sea Solanas. Sería el frente de izquierda de la Mesa de Enlace y dejaría al desnudo la precariedad de miras del Proyecto Sur de Solanas. Solanas, no hay que olvidarlo, firmó un documento con el cordobés Luis Juez hace sólo noventa días, que ambos calificaron como un acuerdo político. Sabbatella tendría que inscribirse en esta variante, porque Kirchner es un rehén definitivo del pejotismo bonaerense. La resurrección del Encuentro de Rosario obligaría a Carrió a definirse entre la alianza con la UCR o el liderazgo de Binner. A la ‘gorda' se le achican las opciones, porque ya es claro que hará un papel deslucido en las elecciones porteñas. ¿Quién da dos mangos por todo esto, en medio de la bancarrota capitalista?

Semejante disgregación política explica la última ‘bola' criolla: el adelantamiento de las elecciones presidenciales de 2011. ¡Festejaremos el Bicentenario en un Cabildo Abierto! Si la versión tiene algún asidero, significa que el gobierno ha decidido adelantar su exilio: no aguantaría una elección. Viviríamos la primicia del primer gobierno peronista que se va antes sin que lo eche un golpe militar.

Un "sencillo" productor, Alfredo De Angeli, sacó a relucir este filo de la crisis al plantear otro adelanto, el de la asunción de los nuevos diputados. ¡Es la propuesta más realista! De Narváez, sin embargo, lo contuvo, para defender el "apego a los plazos constitucionales". En buen castellano, salió a defender la continuidad de los K y a tramitar un pacto político extraparlamentario, o sea en las trastiendas. El régimen deberá cargar durante ocho meses con un Congreso desprovisto de legitimidad política, en medio de la crisis capitalista, de la quiebra fiscal de los Estados y del agravamiento de todos los choques entre las clases.

Todo esto demuestra que el adelantamiento de las legislativas no ha servido para parir un plebiscito, sino para acentuar la disgregación política. La transición política que se pondrá en marcha afectará a todas las clases y partidos, y debilitará en especial a la burocracia sindical, que vive de las prebendas estatales. El movimiento obrero mismo entrará en una fase transicional, de crisis por arriba y de luchas y organización clasista por abajo. Por esto es simplemente criminal que las agrupaciones y sindicatos independientes acepten acoplarse a la estructura burocrática y a la política patronal de la CTA, o sea que entren en las nuevas etapas de la crisis como furgón de cola y no como una fuerza que pelea una posición obrera dirigente y revolucionaria. Sería una réplica de la posición que han adoptado todos los partidos de la izquierda democratizante en estas elecciones: ir a la cola de los frentes patronales, proponer esos frentes para ‘ganar espacio' o promover la alianza con la burocracia de la CTA, que apoya al gobierno.

Meter candela

Es sabido que Argentina es un laboratorio de ensayo de los procesos mundiales; ahora, por ejemplo, se habla de la ‘argentinización' de la economía mundial. No es un concepto laudatorio, pero alcanza de sobra para alimentar el ego nacional. Ahora nos aprestamos a un nuevo ensayo: el lunes 29, los resultados político-electorales del 28 serán historia antigua. La crisis social y política no podrá ser abordada a partir de los parámetros que dejen los comicios. El pasaje del festejo a las lágrimas será muy breve, lo que contará será la calidad de las estrategias políticas.

La campaña electoral de nuestro partido ha estado enteramente determinada por la perspectiva política internacional planteada por la bancarrota capitalista. En todo momento, caracterizamos a estos comicios como el episodio de una crisis de carácter general, y nos servimos de la tribuna electoral como factor de preparación de los trabajadores para jugar un papel dirigente. Esto le da una importancia mayúscula a los progresos electorales que registraremos en la mayor parte del país, en especial en todo el norte argentino, en la provincia de Buenos Aires y en todos los cordones industriales (de Buenos Aires, Santa Fe y todos los distritos y pueblos con presencia industrial). "Que la crisis la paguen los capitalistas" es un planteo de reorganización social bajo el gobierno de los trabajadores, no como lo es para el centroizquierda (asistencialismo estatal), ni para la izquierda democratizante (toquemos los beneficios del capital - que, sin embargo, la crisis evapora, pero no al capitalismo). Cada voto al Partido Obrero, en todas las provincias y distritos, refuerza esta perspectiva revolucionara.

En los diez días que faltan, reforcemos la lucha por ese voto estratégico y la lucha contra el fraude y la proscripción electoral (la Cámara Electoral bonaerense decidió que vayamos separados en dos boletas: la 14 del Partido Obrero y la 257 de Política Obrera, en los extremos de las mesas, entre centenares de boletas colaterales y testimoniales).

sábado, 13 de junio de 2009

elecciones 2009


Ningún despido o suspensión: que se repartan las horas de trabajo al 100 por ciento del salario.

Por un seguro a todo trabajador desocupado equivalente al 82% móvil de su último salario.

Nacionalizar toda empresa que cierre, bajo el control de los trabajadores.

Vigencia de las paritarias, con delegados y anteproyectos votados en asamblea.

No al saqueo de la Anses: que la dirijan representantes electos de trabajadores y jubilados.

Por un aumento inmediato de salarios y jubilaciones; 82% móvil; cumplimiento inmediato del fallo Badaro.

Nacionalizar los bancos y colocarlos, con los estatales, bajo el control de los trabajadores.

Basta de pagar la deuda externa, no a un acuerdo con el FMI, no a la devaluación.

Por un plan económico, decidido en forma democrática por los trabajadores, para reactivar y reindustrializar al país y para satisfacer las necesidades sociales del pueblo.

QUE LA CRISIS LA PAGUEN LOS CAPITALISTAS.

viernes, 5 de junio de 2009


Las elecciones: Un "recurso preventivo de crisis"

Los argentinos concurrirán a votar, el próximo 28, con una caracterización defectuosa de las elecciones. Algunos supondrán que son elecciones de "medio término" o parlamentarias, como dicen los De Narváez o Carrió e incluso Solanas y Sabbatella; y otros pensarán que son ‘testimoniales', como propagandiza el gobierno. Ni una cosa ni la otra. Los parlamentarios que se elijan saldrán de las urnas pintados, porque no podrán ejercer su mandato hasta marzo de 2010. El gobierno, por su lado, solamente conseguirá reunir, como máximo, un 35% de los votos, con lo que obtendrá el testimonio de que es una manifiesta minoría. La expresión que mejor define los comicios que vienen es una que está en boga por estos días: son "un recurso preventivo de crisis". Por un lado, fueron adelantadas (o, mejor, improvisadas) para apresurar los alineamientos políticos de cara a una acentuación de la crisis capitalista mundial en los países de América Latina; por el otro, son un remedo apresurado, de ningún modo una salida de conjunto. O sea que son la antesala de una acentuación de la crisis política.

El fantasma de la nacionalización

Los síntomas precursores están a la vista. Una parte del gobierno y gran parte de la oposición no dejan pasar un día sin reclamar la devaluación del peso, a pesar de que esa devaluación ya está en curso de varias maneras: por un lado, el Banco Central devalúa de a poco; por el otro, el peso acompaña al dólar, que se está devaluando frente a las principales monedas, incluso el real brasileño. La totalidad de las cámaras patronales, por su parte, se ha volcado a una movilización general para advertir contra probables nacionalizaciones de empresas en Argentina, en línea con lo ocurrido con las AFJP. Sabe, por supuesto, que el gobierno está en el rescate de los capitalistas, no en expropiarlos, como lo demuestra el uso de los fondos de la Anses para pagar la deuda externa o prestarle a los pulpos de la industria automotriz e incluso a los bancos, con planes para viviendas, automóviles y aparatos domésticos. Pero sospecha que la crisis capitalista puede forzar a los Estados a ir más lejos de lo que tienen previsto si se enfrentaran a conflictos sociales agudos, provocados por despidos masivos y suspensiones. Moyano y el ‘metalúrgico' Caló pueden despotricar contra las nacionalizaciones de Chávez a las empresas de Techint, pero aquí, en Argentina, la UOM no ha conseguido aún cerrar la paritaria metalúrgica ni disipar el estallido de un conflicto agudo en Siderar, de Techint precisamente, donde se están cocinando despidos masivos. Después de todo, Chávez sólo salió a nacionalizar cuando fracasó en todas sus tentativas para contener los reclamos de los obreros de Sidor, de Techint, en abril del año pasado. Está claro, entonces, que las elecciones son una suerte de ‘recurso preventivo de crisis' o el ‘ingreso a un proceso de bancarrota', o sea que inauguran una etapa de confrontaciones en gran escala. Lo ocurrido el lunes pasado, en la fábrica del vidrio Cive, en Córdoba, es premonitorio: una masa solidaria se metió en la planta para unirse a los obreros y expulsar a la intervención judicial que había decidido restituirla a la patronal vaciadora.

Polarización residual

Un cuadro general de este tipo debería expresarse en una confrontación política y en una confrontación electoral donde la izquierda fuera uno de los polos de la confrontación. Pero ocurre lo contrario: la oposición al kirchnerismo está encarnada por la derecha. El gobierno alimenta todos los días esta clase de confrontación: pretende presentarse como un obstáculo a la ‘restauración conservadora'. Se trata, por supuesto, de una polarización residual, que viene del choque, el año pasado, por las retenciones a la soja. La crisis agraria ha entrado ahora en una nueva fase, debido a la implacable caída del comercio internacional. Sin embargo, el ‘conflicto del campo' ha deformado el cuadro de las elecciones - entre otras cosas porque la mayor parte del centroizquierda y la izquierda democratizante se alinearon con uno de los dos bloques patronales en pugna, preferentemente con los sojeros. El impacto de la crisis mundial en la clase obrera y, en general, entre las masas no ha servido todavía para revertir esta situación. Precisamente para impedir que eso ocurra se han adelantado las elecciones. Lo que el ‘recurso preventivo de crisis' no puede impedir, sin embargo, es que aprovechemos la campaña electoral para clarificar la bancarrota capitalista, denunciar que el gobierno la descarga sobre los trabajadores (más allá de sus intentos de contención, que se hacen a expensas del dinero de las masas) y preparar a los explotados y a nosotros mismos para la etapa siguiente.

De una manera general, la oposición oficial al kirchnerismo se la ha pasado, como se dice ahora, vendiendo la piel del oso antes de haberlo cazado. Viene rumiando desde hace un año con el tema del pos-kirchnerismo. Sin embargo, de acuerdo con las encuestas, no le gana en la provincia de Buenos Aires. Además, viene exhibiendo una división cada vez mayor, lo que la invalida, objetivamente, como alternativa de poder. Las pujas entre Solá y De Narváez, entre Alfonsín y Stolbitzer, entre Carrió y Cobos crecen todos los días. Por otra parte, son bloques de oposición localizados (y fragmentados) en algunas provincias; no tienen presencia nacional. El pos-kirchnerismo está cantado, pero no hay nada que diga que lo hereden sus oráculos. El resultado electoral dejará en pie tres bloques capitalistas minoritarios y fragmentados, que no tendrán expresión parlamentaria hasta que se inaugure el período 2010. Todas las contradicciones de la situación actual y del régimen político se acabarán coagulando a partir del lunes 29.

Las elecciones, un prólogo
El objetivo principal de nuestra campaña electoral es desarrollar entre los obreros y luchadores más avanzados una comprensión adecuada de la realidad política en curso (que se caracteriza por la bancarrota capitalista y la descomposición de los regímenes políticos en presencia (y en nuestro país por una creciente belicosidad de la clase obrera) y, a partir de ella, ganarlos para un trabajo metódico y organizado de conformación de una oposición socialista y revolucionaria al régimen existente, en manifiesta descomposición. En este sentido, el plano de la izquierda se encuentra perfectamente definido. Por un lado, los Sabbatella y Solanas son colectoras políticas de la clase dominante. Cada uno a su modo trata de devolverle la vida a una suerte de Frepaso y, con ello, plantear alternativas inviables en el marco capitalista. Por otro lado, la vieja izquierda que se une es hoy necrología, vulgares seguidistas de los intereses capitalistas y de sus politiqueros. Desarrollar una alternativa de izquierda pasa por completo por el voto al Partido Obrero.

Jorge Altamira

domingo, 31 de mayo de 2009

Ellos son los expropiadores

TECHINT QUIERE LA DEVALUACION

¿Por qué Techint, la UIA, los bancos y la Mesa de Enlace hacen tanto batifondo si Hugo Chávez les ha pagado muy generosamente las nacionalizaciones y, encima de esto, se ha quedado con los pasivos ocultos que han dejado las empresas nacionalizadas a fuerza de fraude contra el fisco y contra los trabajadores?

Por una razón sencilla y cantada: quieren de nuevo la devaluación del peso: lo quieren a 4,50 ó 5 pesos el dólar.

El ‘enojo' con Chávez no es más que una cortina de humo.

Hace semanas que los verdaderos saqueadores de Argentina vienen reclamando esa devaluación con todos los tonos de voz.

La piden los ‘desarrollistas', como Curia y Ferrer, y la piden los ‘neoliberales', como Broda y Prat Gay.

Techint y la burguesía argentina se hicieron a fuerza de devaluaciones, de confiscaciones y de desfalcos; no conocen otro método.

Aún está fresco el recuerdo de 2001, cuando pesificaron sus deudas y se embolsaron una gigantesca ganancia por devaluación.

Quieren repetir; tienen al gobierno de rehén y a la ‘oposición' de cómplice.

La devaluación significará la desvalorización inmediata de los salarios y la desvalorización también de los recursos de la Anses prestados a estos capitalistas.

Es el único recurso con que cuentan los capitalistas argentinos para competir con China y con Brasil.

Chávez es un pretexto.

Les ha pagado y les sigue pagando a precio de oro en un mercado mundial del acero en quiebra.
Los españoles del Santander le pidieron de rodillas la nacionalización y Chávez los satisfizo con una yapa de 100 millones de dólares sobre el precio original.

Si Chávez fuera como lo pinta la UIA, no estaría firmando acuerdos multimillonarios con Lula y los industriales brasileños.

Los Techint amasaron su fortuna en Argentina a fuerza de desfalcos -el principal de ellos, la compra de Somisa, los teléfonos, el Ferroexpreso pampeano, los gasoductos y las concesiones de petróleo con los papelitos pintados de la deuda externa en época de Menem.

Ellos son los expropiadores.

La UOM y Moyano les hacen de alcahuetes a Techint porque también reclaman la megadevaluación del peso.

Cualquier otra cosa es verso.

Ningún político argentino es independiente de Techint y de los pulpos capitalistas.

Son sus chirolitas.

Deberían ir en persona al Gran Cuñado.

¿Para qué doblar al payaso si se puede contar con el original?

sábado, 23 de mayo de 2009

elecciones 2009


LA CRISIS ES DEL CAPITALISMO

*Ningún despido o suspensión: que se repartan las horas de trabajo al 100 por ciento del salario.

*Por un seguro a todo trabajador desocupado equivalente al 82% móvil de su último salario.

*Nacionalizar toda empresa que cierre, bajo el control de los trabajadores.

*Vigencia de las paritarias, con delegados y anteproyectos votados en asamblea.

*No al saqueo de la Anses: que la dirijan representantes electos de trabajadores y jubilados.

*Por un aumento inmediato de salarios y jubilaciones; 82% móvil; cumplimiento inmediato del fallo Badaro.

*Nacionalizar los bancos y colocarlos, con los estatales, bajo el control de los trabajadores.

*Basta de pagar la deuda externa, no a un acuerdo con el FMI, no a la devaluación.

*Por un plan económico, decidido en forma democrática, para reactivar y reindustrializar al país y para satisfacer las necesidades sociales del pueblo.


VOTA AL PARTIDO OBRERO

German Diaz Compagnoni, Concejal

Eduardo Perez, Consejero Escolar

Nestor Pitrola, Diputado Nacional

Daniel Rapanelli, Diputado Provincial


lunes, 18 de mayo de 2009

elecciones 2009


Ya hay decenas de miles de despedidos y más de cien mil trabajadores suspendidos

La bancarrota capitalista no es una crisis pasajera. En Argentina ya hay decenas de miles de despidos y más 100 mil trabajadores suspendidos. Se prevé, para todo el mundo, que 50 millones de personas perderán su empleo este año.

Es probable que usted -a través de una suspensión, de vacaciones anticipadas, o incluso de un despido-, ya esté soportando las consecuencias de esa crisis.

No hay semana que pase sin que se anuncie un nuevo cierre. Los trabajadores responden ocupando la fábrica.

Los gobiernos no están enfrentando la crisis con la finalidad de defender el derecho al trabajo, sino de rescatar al sistema capitalista y a los capitalistas responsables de la crisis.

Todos ellos están recurriendo a los fondos del Estado para salvar a bancos y a capitalistas quebrados. Lejos de superar la crisis, la están agravando, porque provocarán la bancarrota del propio Estado y de la moneda nacional.

Los contribuyentes y los trabajadores acabaremos pagando este ‘default' estatal.
Ahora, marchan a la bancarrota del propio Estado.

El gobierno K está vaciando las cajas jubilatorias para rescatar a sus capitalistas. El matrimonio con la Anses y Scioli con el IPS (Instituto de Previsión Social) de la provincia están sacando el dinero de los jubilados, de la salud, de la educación, de los planes de vivienda para salir al rescate de los capitalistas en crisis y no tan en crisis.

Mientras tanto, de octubre hasta acá, unos 100.000 compañeros perdieron sus puestos de trabajo.

Los Carrió, Macri o De Narváez quieren que el Fondo Monetario Internacional se encargue del rescate. Esto significará congelamiento de salarios y jubilaciones, con tarifazos, impuestazos y más despidos.

Las salidas de los capitalistas y sus políticos sólo van a llenar el país de desocupados y de mayor miseria social.

Hay otra salida a la crisis.

1) Prohibir las suspensiones y despidos. Que se repartan las horas de trabajo sin afectar el salario. Inmediato aumento de salarios y reapertura de paritarias.
2) Nacionalizar la banca y el comercio exterior para terminar con la fuga de capitales.
3) Nacionalizar toda empresa que cierre, sea por vaciamiento o quiebra.
4) Colocar a la Anses bajo control de representantes electos de trabajadores y jubilados, para asegurar el 82% móvil a los jubilados.
Solamente el Partido Obrero plantea este programa. Los restos del Frepaso, como Sabbatella y Solanas, insisten por cierto en que los trabajadores no paguen la crisis, ¡pero no quieren que la bancarrota la paguen los capitalistas! Esto es imposible. Por eso, los denunciamos como demagogos electoralistas.

El que quiere los fines -que la crisis NO la paguen los trabajadores- tiene que querer los medios: que la crisis la paguen los capitalistas.

Y sus políticos.

VOTA AL PARTIDO OBRERO

sábado, 9 de mayo de 2009

Elecciones

Pitrola pelea el segundo lugar de la intención de voto entre los sectores pobres del Conurbano

El Partido Obrero ha comenzado su campaña electoral en la provincia de Buenos Aires con una noticia animadora: nuestro candidato a diputado nacional, Néstor Pitrola, recoge el 5.1 por ciento de las intenciones de voto en el segundo cordón del conurbano y disputa el segundo lugar, detrás de la hipotética candidatura de Néstor Kirchner, en el estrato social "pobres", con una intención de voto del 10.6 por ciento - de acuerdo a la última encuesta realizada por la Consultora Equis, que dirige Artemio López. Estos datos destacan el rol protagónico del Partido Obrero en este período transicional de crisis del capitalismo y de disolución del improvisado régimen político del matrimonio K.

Las líneas de campaña electoral del Partido Obrero

¿Cuáles son las características que distinguen a las elecciones del 28 de junio?

Fundamentalmente, dos. La primera es que tienen lugar en el marco del estallido de una crisis de conjunto del capitalismo, o sea en el marco de una transición histórica. Las estructuras del capitalismo (bancarias, industriales, sociales) han entrado en bancarrota. La burguesía mundial recurre a su última herramienta: el Estado, los gobiernos. Se anuncia de este modo un período de grandes crisis políticas. Millones de trabajadores, en el mundo, han sido arrojados en forma súbita a la desocupación. Todas las fuerzas políticas que apoyan el sistema existente en Argentina -incluidas el centroizquierda y la mayor parte de la izquierda- se esfuerzan por ocultar al electorado y a los trabajadores el alcance de la crisis, y restringen la lucha política a los temas habituales del parlamentarismo.

La segunda característica de las próximas elecciones es la disolución que sufre el régimen político montado por el kirchnerismo - una combinación de poder personal y camarilla. El gobierno ha adelantado los comicios para preservarlos de una profundización de la crisis mundial y para convocar a una suerte de plebiscito. No pretende con esto, sin embargo, ratificar su mandato -o, como acostumbra decir, ‘el modelo'. Busca, por el contrario, retener las fuerzas suficientes para negociar una transición política con la oposición patronal luego de las elecciones. En la agenda tiene inscripta la llamada ‘normalización' de las relaciones financieras internacionales (acuerdos con el Club de París y con el FMI), algo complicado de llevar adelante en un cuadro de fuga de capitales y caída violenta del crédito y comercio internacionales. El reingreso de capitales especulativos al país, en los últimos días, y el rebote en los precios internacionales de la soja han de crear una nueva ‘burbuja' financiera, cuya explosión ulterior tendrá alcances mayores que las precedentes. La transición histórica no es un proceso rectilíneo de decadencia del sistema vigente sino una línea convulsiva de contradicciones, que animan y reaniman los conflictos sociales y políticos, y los realineamientos de las clases y de los partidos.

Estamos pagando los trabajadores

La campaña electoral viene precedida de suspensiones, despidos y cierres, y vaciamientos de empresas y ocupaciones de fábrica. En cada una de estas manifestaciones de la crisis y de las luchas populares se libra una lucha política abierta. El gobierno y la absoluta totalidad de los partidos opositores, incluidos el centroizquierda y gran parte de la izquierda, buscan persuadir a los trabajadores afectados de que la crisis es pasajera y que lo mismo ocurre con los sacrificios que se les impone. Recursos preventivos de crisis, suspensiones, despidos masivos de contratados y de trabajadores en negro, salarios disminuidos que se pagan con fondos públicos, cooperativas que no reciben apoyo para funcionar, aumentos salariales limitados y no remunerativos y postergación de paritarias - éstas son las herramientas que unen a los partidos patronales y pequeño burgueses, que compiten en las elecciones, para que la crisis la paguen los trabajadores. El Partido Obrero plantea una metodología opuesta: profundizar y generalizar las luchas para garantizar el derecho al trabajo y para defender el patrimonio industrial del vaciamiento capitalista. Nuestra consigna es: ningún despido, reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario, expropiar toda empresa que cierre, impulsar la generalización de las ocupaciones de fábrica y reclamar a la CGT y a la CTA una huelga general.

Ninguno de los partidos que integran lo que el kirchnerismo llama "la restauración conservadora" ofrece una política realmente diferente a la del oficialismo. Es cierto que está a favor de reducir las retenciones a las exportaciones... pero no enseguida para no afectar la situación fiscal. Reclama convocar al FMI... pero para seguir con una devaluación que acompañe al real de Brasil. La política de los centros financieros fue establecida en Londres, el mes pasado, en el G-20 con la presencia de la presidenta Cristina Kirchner.

"Que la crisis se lleve puesto al capitalismo"

La campaña electoral del Partido Obrero se empeñará por recoger las tensiones y las perspectivas creadas por la bancarrota del capitalismo y la disolución del régimen político vigente, tanto en sus consignas como en sus actividades y movilizaciones. Buscaremos insuflar por todos los medios de la propaganda, la agitación y la organización el espíritu que anima al slogan que nos viene de Jujuy: "Que la crisis se lleve puesto al capitalismo". Hay que ir en esa dirección: sin medidas anticapitalistas, las promesas de ‘redistribuir ingresos' o ‘destinar las rentas mineras y financieras' (¿por qué no agrarias?), que difunden los Solanas y Lozano, sólo son demagogias electoreras. Solanas ya fue diputado, por el Frepaso, y su primer voto fue a favor de la intervención federal a Santiago del Estero por parte del menemismo, como consecuencia del ‘santiagueñazo'. Es, como se ve, un ‘hombre de orden' - antes que nada. El Partido Obrero plantea que hay que nacionalizar (sin compensación) los latifundios y el gran capital agrario, los bancos, las grandes industrias y los monopolios del comercio exterior si efectivamente se pretende redistribuir la riqueza y, por sobre todo, hacerlo con métodos de transformación social (trabajo, salarios, derechos sociales, control obrero), y no por medio del asistencialismo estatal. Las ‘becas-familia' de Lula, los planes ‘barrio adentro' de Chávez o los ‘150 pesos por hijo' que prometen los Solanas no sacarán a las masas de la miseria social y ya están desapareciendo del horizonte de esos gobiernos como consecuencia del impacto de la crisis capitalista en los recursos fiscales.

Enfrentamos la transición histórica y política con un programa de transición, que desarrolle paso por paso la conciencia social de las masas acerca de la nueva situación histórica. "La historia puede saltar etapas, pero un partido revolucionario no puede saltarse las etapas del desarrollo de la conciencia obrera". La campaña electoral debe ser transformada en el terreno de una lucha política que prepare un giro histórico de las masas frente a sus explotadores y el Estado, como consecuencia de la bancarrota del capitalismo.

Jorge Altamira